Sumario 22

 

Amparo
Arróspide

 

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Los cuadernos ilustrados
de una traductora vaga
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(INVASION DE IRAK)
AÑO III de la Era de la Bestia y de la Barbarie

Testimonios-Retazos-Bombardeos

 

27 de marzo, 2003

Recibimos el mensaje de Il:

Una idea que se está gestando rápidamente:

"Traductores contra la censura" (en el marco de las actividades contra la guerra de Irak)

Si estás contra la guerra y quieres dar un rato de tu tiempo para traducir al castellano informaciones en inglés (sobre todo, pero sin excluir otros idiomas y sin descartar que se hagan traducciones al catalán, euskera, gallego.) censuradas por la prensa clásica, las TV o los gobiernos, envíame tus datos por email. Te diré algo al respecto en breve.

Y unos cuantos respondemos al llamamiento de Xavier Nerín: investigamos, debatimos, traducimos. Buscamos el portal de Al Yazira, que bloquean, persiguen, censuran.

Y la sociedad civil de los pueblos europeos se manifiesta en contra de la guerra por el petróleo.
Seguimos trabajando
Seguimos viviendo
Manifestándonos
Sobreviviendo

Mi amigo Pablo del Barco me envía esta imagen y (abajo) la de la Estatua de la Libertad:

New York City, 2006

 

New York City, 2006

Eva futura, velada mujer musulmana, que tan poco se parece a la imaginada por Angela Carter, y que en ese lejano 2.006 acaso pueda seguir ostentando al pie, en su zócalo, sin sangrar lágrimas de vergüenza, unos versos que el azar googliano nos devuelve como pecios de sombra:


"Dame a tus cansados,
a tus pobres,
a tus masas
apiñadas deseosas
de respirar
con libertad..
."


"Dadme a los hastiados, a los pobres, a las muchedumbres que ansían respirar la libertad".


"Dame a tus agotados, tus pobres, tus multitudes hacinadas, ansiosas de libertad; los miserables condenados de tus pobladas orillas. Envíalos a ellos, a los desamparados."


"Dame a tus cansados, tus pobres,
Tus hacinadas multitudes anhelantes de respirar en libertad,
El desdichado desecho de tu rebosante playa
"

Y:


Venid a mí, pobres y abatidos,
ingentes masas que libertad anhelan,
desdichados residuos de la fecunda costa,
náufragos errantes y parias sin hogar.
Yo os alumbro desde la puerta dorada.

 

Lo que no sabía era el nombre del autor. Ni que era autora...

 

Ese mismo día 27 de marzo de 2003:

HZ escribió:

 

Hola Amparo: esta foto está sacada de El Periódico de Catalunya, lástima que no se distinga muy bien "nuestro" taparrabos republicano.

 

Emilio mío a HZ:

Sí, algo se distingue (más que en los telediarios).
Impresionante el despliegue de "lecheras".
(...)
Un abrazo. Cuídate esa gripe
PS: Para las cascadas haría falta mucha cantidad de tinte rojo ¿no crees? Amparo

Pero el avieso HZ no tendría oportunidad de cumplir sus propósitos: teñir las principales fuentes de Madrid, incluso las cascadas de la Villa dominadas por Columbus, de rojo Impresionante el despliegue de "lecheras"
sangre (inodoro e inocuo), como habían hecho otros artistas plásticos en Italia y en Argentina recientemente (última Bienal de Venecia).

Neptuno "con 'nuestro' taparrabos republicano"

Otro emilio mío a HZ:

Sí, en la segunda imagen que me envías se ve mucho mejor. ¿Dónde apareció? Es genial.
(...)
Hoy, jueves 27, no he ido a la mani de Colón, pero apagaré las luces y participaré en la cacerolada desde mi casa. (entre las 22 y 22.15)
--
Amparo
errore veritas non amittitur: La verdad no se altera por el error.

... La censura, las manifestaciones, los periodistas, la protesta de Reporteros Sin Fronteras. Las caceroladas nocturnas en Barcelona, a la luz de la luna , pero también
la impotencia
la rabia, el desahogo de la ira
el sentirse defraudados, engañados


El 29 de marzo, recibimos en la lista de correo de Acett la carta que hizo pública Margaret Atwood —que aún no he traducido de su original en inglés—. Pero merece la pena citarla, como recordatorio:

Friday, Mar. 28, 2003

"Dear America,

(...) "We're like Romanized Gauls -- look like Romans, dress like Romans, but aren't Romans -- peering over the wall at the real Romans. What are they doing? Why?
What are they doing now? Why is the haruspex eyeballing the sheep's liver? Why is the soothsayer wholesaling the Bewares?

"Perhaps that's been my difficulty in writing you this letter: I'm not sure I
know what's really going on. Anyway, you have a huge posse of experienced entrail-sifters who do nothing but analyze your every vein and lobe. What can I tell you about yourself that you don't already know?
(...)

"I won't go into the reasons why I think your recent Iraqi adventures have been -- taking the long view -- an ill-advised tactical error. By the time you read this, Baghdad may or may not look like the craters of the Moon, and many more sheep entrails will have been examined. Let's talk, then, not about what you're doing to other people, but about what you're doing to yourselves.

"You're gutting the Constitution. Already your home can be entered without your knowledge or permission, you can be snatched away and incarcerated without cause, your mail can be spied on, your private records searched."
(...)

 

¿No se pronuncia la palabra "venganza"? ¿No se ha pronunciado vergonzosamente, como el Jehová bíblico su Injusticia y Crueldad Infinitas?

 

Doce de abril de 2003: saquean el museo de Bagdad.

 

 

Del 20 de abril, 2003

Cuando se acercan la realidad y la irrealidad, sin llegar a coincidir ni solaparse, entre el presente narrado en este diario y el de afuera, el histórico o cronológico, es porque la fuerza de lo externo tiene la violencia de los grandes temporales:

Bowling for Columbine

nos levanta el ánimo a mi amiga Lola M. y a mí. En un desapacible sábado noche, a qué honduras nos lleva el filme, pero al volver releo con placer a Alberto Manguel (en un fragmento de Las bibliotecas y sus cenizas, traducido por Ana Cristina Mejía), que no lamentarán ver reproducido a continuación:

"Algunas veces, por supuesto, no es suficiente la exclusión. Las bibliotecas existentes, por su propia naturaleza, parecen cuestionar la autoridad de los que están en el poder. Como depositarios de la historia o fuentes para el futuro, como guías o manuales para tiempos difíciles, como símbolos de autoridad pasada o presente, los libros de una biblioteca significan más que su contenido colectivo y han sido, desde el comienzo de la palabra escrita, amenazados con destrucción. Poco importa por qué es destruida una biblioteca: toda prohibición, represión, saqueo o robo inmediatamente da lugar a una biblioteca más poderosa, clara y durable compuesta por libros prohibidos, saqueados, reprimidos o destruidos. Pueden no estar disponibles para consulta, o existir solamente en la vaga memoria de un lector o en la aún más vaga memoria de la tradición y la leyenda, pero habrán adquirido una cierta inmortalidad a través de la censura, intencional o no, sub specie aeternitatis.


Puede ser esclarecedor mencionar algunos ejemplos:
Represión: Suetonio nos cuenta cómo el emperador Domiciano, furioso por cierto pasaje en la Historia de Hermógenes de Tarso, no sólo hizo ejecutar al autor sino que crucificó a los libreros que habían distribuido el volumen. Cada biblioteca romana fue purificada del libro de Hermógenes.
Destrucción: Como muchos otros invasores, los turcos trataron de destruir la cultura de los pueblos conquistados por ellos. En 1526, los soldados del ejército turco prendieron fuego a la Gran Biblioteca Corvina, fundada por Matías Corvinus, de la que se dice era una de las joyas de la corona húngara. Casi tres siglos después, en 1806, los descendientes de esos mismos turcos los emularon quemando la extraordinaria Biblioteca Fatimid en El Cairo, que contenía más de cien mil volúmenes preciosos.
Saqueo: En 1702, el académico Arni Magnuson se enteró de que los empobrecidos habitantes de Islandia, hambrientos y desnudos bajo el gobierno danés, asaltaron las antiguas bibliotecas de su país donde copias únicas de los Eddas habían permanecido por más de 600 años, usándolas para hacerse vestidos de invierno. Alertado sobre este acto de vandalismo, el rey Federico IV de Dinamarca ordenó a Magnuson navegar a Islandia y rescatar los preciosos manuscritos. A Magnuson le tomó diez años desnudar a los ladrones y rehacer la colección que, aunque dañada y recosida, se envió a Copenhage, donde fue guardada cuidadosamente hasta 1728, cuando un incendio la redujo a polvo y cenizas.
(...)

"¿Existirán siempre esas incertidumbres en las bibliotecas? Quizá no. Puede ser que las bibliotecas virtuales burlen algunas de estas amenazas: el espacio ya no justificará el sacrificio, pues el ciberespacio es prácticamente infinito, y la censura ya no afectará a cada uno de los usuarios de la biblioteca, dado que el censor, circunscrito a una administración y a un lugar, no podrá impedir que un lector pida un texto prohibido en una pantalla lejana de otra ciudad, lejos de las normas de censura. Los medios electrónicos no podrán, sin embargo, burlar todas las Revista Númeroamenazas porque, a pesar de las apariencias, el papel y la tinta son todavía más duraderos que las fugaces letras titilando detrás de la pantalla: testigo de la finita duración de un disco electrónico comparado con las frágiles y casi eternas cenizas de un papiro rescatado en Pompeya, todavía legible diecinueve siglos después, entre láminas de vidrio en el Museo Arqueológico de Nápoles.


[Extraído de la revista electrónica (colombiana) Número, volumen 33]
http://www.revistanumero.com/33bib.htm

Podríamos dejarnos llevar por la sugerencia del párrafo anterior (una entre varias): a mayor libertad de lectura, mayor caducidad de lo leído.
Terminaremos por leer entre las líneas del aire, en lo invisible e instantáneo, a velocidades de vértigo, como cuentan que volaban los antiguos ángeles y los espíritus de los soñadores...

"como cuentan que volaban los antiguos ángeles y los espíritus de los soñadores..."

 

... Pero al volver releo con placer a Juan Diego Incardona:

(...)

Vivo la guerra.

¿Dónde?

En el borde de una página.

¿Qué lugar es ese?

Los bordes son el último lugar antes del abismo. Este borde de página, como otros tantos, es un lugar último de lectura.

¿El abismo no se puede leer?

Sí, pero no por nosotros. Los lectores de la tierra sólo podemos leer lo que está dentro de las páginas.

¿Quién puede leer el abismo?

No lo sé, quizá otro clan, pero nosotros no podemos saberlo.

Volvamos al borde de esa página que usted estaba viendo.

Viviendo.

Perdón, "viviendo". ¿Dónde queda?

En las orillas occidentales del Helesponto.

(...)

Extraído de:
J. D. Incardona, "Lectores de la tierra. Primera vivencia: La muerte de los inmortales"
. EOM, número 21. "Tierra".
http://www.eldigoras.com/eom03/2003/tierra21jdi07.htm

 

(Continuará)

 

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