y ese tipo de ser se ha acostado en nuestras camas
declarándose nuestro deseo
exigiendo sangre de mujer para vivir
el pecho de una mujer para recostar sus pesadillas.
Adrienne Rich
Se juntan las esposas en el baño,
una de ellas me acuna en su hombro:
Nos ha pasado a todas
me dice; y se vuelve y se lava
antiguas heridas.
Afuera, en el café, los hombres
celebran algo, aplauden al cantante,
canallean por el pasillo
en busca de bebida
saben a salvo su secreto,
quizás hasta ahora mismo.
Poema incluido en “Cárcel de amor” MNCA Reina Sofía, Madrid, 2005