eldígoras

noticias culturales

Cubierta del libro Todos han muerto, de Jos Barroeta

Once escritores leen a José Barroeta

El día 6 de junio de 2006 murió José Barroeta, uno de los más grandes poetas venezolanos contemporáneos.

Casi un año después, para recordarlo y reivindicar su poesía, tendrá lugar un acto poético excepcional: once lecturas de José Barroeta . En este acto-homenaje, se presentará también, en Palma, su obra poética completa, publicada por Candaya con el título Todos han muerto. Poesía Completa (1971-2006).

Será el viernes, 25 de mayo a las 20 horas.

En la Librería y espacio diletante casatomada (Passatge Antoni Torrandell 1, local 11).

Participarán:

El grupo musical Los mareados interpretará algunas composiciones propias, con textos de José Barroeta.

Este acto será el tercero de un ciclo de homenajes (primero fueron Barcelona y Tarragona y seguirán Madrid y Mérida, Venezuela). Con estos actos esperamos mantener viva la personalísima y excepcional obra poética de José Barroeta, este poeta inocente, iluminado, maldito y tierno, que murió trágicamente, sólo cuatro días antes de que su obra completa apareciese publicada en España.

Nos encantaría que nos acompañaseis en este día tan especial para nosotros, para la familia de José Barroeta y para literatura venezolana que tanto sintió su pérdida.

Para cualquier cosa, os recuerdo nuestros teléfonos: 937923080/ 654095854.

Un afectuoso saludo

Olga Martínez Dasi
Paco Robles Ortega
Editorial Candaya

Todos han muerto recoge la obra poética completa (incluido el inédito y esperado Elegías y olvidos ) de José Barroeta, una de las voces más profundas y turbadoras de la poesía hispanoamericana contemporánea. En Venezuela, la crítica literaria coincide en considerar la publicación de este libro, tercera obra poética completa de un autor venezolano que se publica en España, como "el acontecimiento literario del año".

José Barroeta murió el pasado 6 de junio, cuatro días antes de la publicación de este libro. Como ejemplo de los homenajes que ha recibido, destacamos que el principal periódico de Venezuela, El Nacional, le dedicó integramente su suplemento literario, hecho que no ocurría desde la muerte del novelista Miguel Otero Silva, fundador del diario.

Eugenio Montejo, en la presentación del libro dice: "En la poesía de José Barroeta se percibe la presencia de algunos versos dados, de esos infrecuentes versos que parecen imponérsele a un poeta de modo autónomo y con pleno adueñamiento de su voz. Los versos dados, cuando realmente aparecen en la página, guían al conjunto de la composición y en cierta forma la ordenan, pues son éstos los ue aportan las respuestas antes de que las preguntas lleguen a formularse".

Y Víctor Bravo en el prólogo: "La poesía de Barroeta se expande en una sucesión de correspondencias que sorprende al lector verso a verso y que hace del poeta, en la mejor tradición de Rimbaud, un iluminado. Lezama Lima decía que el nacido dentro de la poesía siente el peso de lo irreal y que la poesía sustantiva lo invisible. El poeta José Barroeta, ya en sus primeras obras, pero de manera deslumbrante en Elegías y olvidos, su último poemario, se asume como la voz poética de los ausentes. Desde el vacío del vivir, desde la pérdida implacable de lo amado, desde el desgarramiento silencioso de las horas que pasan, el poeta nos enseña que la única promesa de felicidad, que el único lugar para sustantivar lo ausente, es la plenitud del poema".

En http://www.candaya.com/todoshanmuerto.htm pueden consultarse algunas de las noticias y comentarios aparecidos en la prensa

 

Cubierta del libro Todos han muerto, de José BarroetaJosé Barroeta

Todos han muerto
Poesía completa (1971-2006)

Presentación de Eugenio Montejo
Prólogo de Víctor Bravo

Candaya Poesía 6
ISBN 84-934923-1-0
460 págs.; 21x14 cm
Incluye CD con la voz del autor
PVP 22 €

 

Todos han muerto

Todos han muerto.

La última vez que visité el pueblo

Eglé me consolaba

y estaba segura, como yo,

de que habían muerto todos.

Me acostumbré a la idea de saberlos callados

bajo la tierra.

Al comienzo me pareció duro entender

que mi abuela no trae canastos de higo

y se aburre debajo del mármol.

En el invierno

me tocaba visitar con los demás muchachos

el bosque ruinoso,

sacar pequeños peces del río

y tomar, escuchando, un buen trago.

No recuerdo con exactitud

cuándo empezaron a morir.

Asistía a las ceremonias y me gustaba

colocar flores en la tierra recién removida.

Todos han muerto.

La última vez que visité el pueblo

Eglé me esperaba

dijo que tenía ojeras de abandonado

y le sonreí con la beatitud de quien asiste

a un pueblo donde la muerte va llevándose todo.

Hace ya mucho tiempo que no voy al poblado.

No sé si Eglé siguió la tradición de morir

o aún espera.

 

 

eldígoras.com - regreso a la página principal
eldígoras.com  |  Sobre Eldígoras  |  Mapa del sitio  |  Accesibilidad  |  Política de privacidad  |  Aviso Legal  |  Contacto  |  © 2001 Fco. Javier Cubero  |  principio de la página

 .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .