|
cumplir
Toda
una vida escuchando que veinte años no es nada mientras
se cumplen tantos y más sin saber si el tiempo pasa tan rápido
como nos parece que pasa el tiempo. Apenas sin pensar de qué
forma fue posible, EOM cumple dos años y los cumplimos todos;
volvemos a mirar las imágenes, los textos, y estamos como
ayer, tan jóvenes o más. Pero aunque veinte años
pudieran no ser nada, dos años son todo un logro y su fruto
es un indiscutible motivo de alegría
En
ese devenir no todo ha sido cumplimiento, unas veces son las obligaciones,
otras el cansancio, algunas la tristeza, pero al final hemos llegado
a la cita, un poco tarde y sin paraguas, y como buenos latinos hemos
sentido la necesidad de atenuar nuestra demora, de disculparnos,
de justificar más allá de lo razonable nuestra siempre
relativa culpabilidad. Después de todo siempre podremos recurrir
al filósofo para decir que EOM es EOM y sus
circunstancias, como todo y todos.
Una
vez más aquí, creciendo, multiplicando espacios, celebrando
que el arte y la literatura nos humanicen, brindando por el sueño
creador y cuestionando el sentido común, con las palabras
de Nabokov:
En
cierto modo, todos estamos sufriendo una caída mortal desde
lo alto de nuestro nacimiento a las losas del cementerio, y nos
vamos maravillando con la inmortal Alicia ante los dibujos de la
pared. Esta capacidad de asombro ante fruslerías sin
importarnos la inminencia del peligro, estos apartes del espíritu,
estas notas a pie de página del libro de la vida, son las
formas más elevadas de la conciencia; y es allí, en
ese estado mental infantil y especulativo, tan distinto del sentido
común y de la lógica, en donde sabemos que el mundo
es bueno.
Y
definitivamente, nos gusta ser El Otro.
Un
fuerte abrazo,
Francisco
Javier Cubero
|