os han dejado verdaderamente solos en medio del agua,
de su noche grave y espesa.
No en la superficie,
no en el fondo,
entre los pliegues.
Y allí soñamos las formas,
peces que se devoran entre sí,
sustancias y sales y fuego
en su primera altura.
Pero hay un arriba y un abajo, decimos,
y somos parte del secreto.
Lo que nos mantiene es no saberlo con certeza,
intuir que somos las columnas y el corazón único
de ambos reinos.
De: La Noche en el Espejo
Selección:
Poema XXXIII, de Maiastra
Djuna, de Las Hijas del Espino
De La Noche en el Espejo:
[Cuando la noche se inclina...]
[Abro la noche para recibirte...]
[Todas las voces están huérfanas de sí...]
[Nos han dejado verdaderamente solos...]