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Luciano Fernández (1973)

Poema incluido en "Una piedra que suena como un tambor: Novísimos de la poesía peruana", introducción, selección y notas de Miguel Ángel Zapata.

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Luciano Fernández (1973)

Historiador, muchas de las temáticas que aborda Fernández en su obra poética (Tulipanes y chimeneas, 1992, y Luces Ígneas, 1994) están indefectiblemente unidas a su labor académica. Una de las teorías que arguye es la de la "ramificación desestructurada", que consiste en entender a todas las manifestaciones culturales de una sociedad como parte de un todo. Ha sido calificado de neomarxista demodé" y "precursor trasnochado". Algunos críticos le han señalado, además, cierta irremediable manía por apropiarse poemas de otros con descaro. Este fue publicado en la revista Fársasis Tripoidal #11.

 

[SIN TITULO]

a J.B, J.D. y L.R.N.

Lima ha muerto. Calles, quintas, vidrios, sacos, niebla, sombra, miel, todo ha muerto.
Desangradas han muerto las miradas que se cobijaban como un tumulto
Bajo periódicos de papel en una noche de lluvia.
Mangueras, jardines, lilas, cercos y manicomios.
Como huyendo, la ciudad entera se depositó en un girasol.
Delicadamente murió Lima.
Vasos y botellas, mozos, putas, camiones, barriadas, cisternas, luces, patios.
Lima murió en una batalla lenta que no estaba preparada a rendir.
Un casco mal hecho,
Un traje de campaña que se desgaja al roce de los árboles.
Eucaliptos, pinos, cedros, caobas, algarrobos.
Bajo la luz del sol, rezando oraciones en los pechos de las niñas.
Señores elegantes y mendigos mutilados murieron soportando la noche más fría
De la que se tenga memoria.
Negándose a vomitar bilis, rastrillando nombres irreconocibles en el piso,
Lima ha muerto pomposa, como una señora noble
De la que se espera oír sus últimas palabras.
Palomino, Buckingham, Guzmán, Olarte, Ruiz.
Extintos, han desenvuelto largos manuscritos que tenían guardados en cajones polvorientos,
Y han empezado a recitar versos nerviosos que escuchamos como el réquiem seco
De una muerte que no puede ser la nuestra.

Lima ha muerto. Es lo único que importa.

 

 

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