P O R T A D A    
Juan José
Sandoval Zapata
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Verso vida en Em

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I

La razón está apunto de salir de mi cabeza
Miles de segundos han latido bajo mis cabellos antes de erizarme como un puerco espín.

La vida no sirve mientras tengas que...
     — mientras seas un mediocre.
     — mientras persistas en tus ideologías.
     — mientras creas en la libertad.
                                                      ... mientras y más mientras.

Sólo porque llegaste tarde a la última función.
Porque eres triste y medio olvidado de vestidos.
Estoy solo en la avenida Arequipa.                   Vengan a visitarme porque hay cierto punto que no quedó claro entre mis venas:

¿Soy un ser humano o un animal con facturas por pagar?
Sólo quiero nadar entre siliconas y soñar que aún tengo cama para dormir porque me toca ser un anciano de veintitantos años que recibe la mañana en cuarto menguante.
He caído en desgracia por ser impuro.
No logro reponer mi costura de vida.
Ya no sé qué pasará en cuestión de segundos porque estoy entregado a esa actitud frenética que invadió mi cuerpo.

 

II

Detrás de mi sonrisa se esconde el mal tiempo de las flores.
Cuestión de arrancar mi coraza y quedar desnudo.
No es pudor lo que me anima. Ni esa extraña sensación de ser una gota salda entre tus mejillas.

Por las calles de cualquier parte del mundo encontrarás a un don nadie como yo.

Y te hablará directo al rostro. Y te hará sentir mal. Y te hará huir lejos de las miserias que soy.

Porque el tiempo de mis flores sonríen hacia el mal de mis amores.

 

III

La peste ha calado en la neurosis de mis amigos.      Los disparos despertaron a mi abuelo que yacía en su tumba.
Ayer le escupí a mi padre por malo nunca dejes que te insulten.
¿Qué de niño te causa el amor que me pierde? Que me duele...

Si mañanas en sueño sabrás quien soy...
Porque sin el brillo de mis ojos no hay quien salve esta apatía.
Mañanas dijo que todo pasaría al salir el sol.
Mañanas dijo quel mundo crece como crece un niño que duerme tiritando en la plaza San Martín.
Mañanas se fue tranquila a dormir cuando dije que me iba.
Si mañanas en sueño algún día dirás que te quise mamá.

 

IV

Tus dudas y mis dudas han llegado cogidos de la mano.
Han llegado a lo alto de una torre y se arrojaron al vacío.

Mañanas dijo que había que empezar de nuevo.           Pero el terremoto ha dejado una humareda panza de burro entre mis ojos.

Mañanas no está más en este lugar.

Si antes fuimos ángeles, jamás llegaremos a tocar el paraíso de la virginidad.

Nuestras dudas se han vuelto a enamorar.

 

V

Hubo un día en que tu presencia me colmó de repugnancia.
En que todas tus sonrisas eran como más fuego al fuego en un incendio carcomido por la pobreza.
Uno de esos días,
en que tu aliento es más intenso cuando dices que aun es posible no morir de amor.

Sólo un día de esos.

Mañanas pasará al olvido
Y esos días grises serán más que un simple dígito en el calendario.

 

VI

Mañanas era una jovencita a quien conocí cuando me parió. Fue la primera en reconocerme:

     —¡estás vivo! —rebuznó entre sollozos de temor.

Mañanas dijo que se quedaría conmigo hasta que se haga de noche. Pero la oscuridad de sus llantos me han llevado a un lugar inconcluso donde habitan mis miedos...
Por ser hijo de la obscenidad.
Un huérfano de amores que viaja sobre un mismo punto cardinal.

Siempre que haya agua existirán lágrimas de cocodrilo.

Los niños de todo el mundo me agradecerán estas palabras que salen de mi úlcera.

Para cuando me haya ido de aquí, comprenderán el valor de mis angustias.

 

Enero . 2004 . Lima

   
             
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