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Joaquín
Díaz cabalga de nuevo a lomos de uno de
los tantos logros que han tallado su vida artística.
Ahora es un disco que recoge Romances de la reina Isabel,
cuyos temas son: 1) Isabel elige esposo 2) Augurios de la
pérdida de Granada 3) Privilegio de Portocarrero 4)
Isabel y Fernando se aproximan a Granada 5) Entrada de los
Reyes en Granada 6) Exhortación al Rey Chico para que
se haga cristiano 7) Garcilaso 8) Doña Isabel se dirige
a Garcilaso 9) Ponce de León mata a Muza, y 10) Muerte
del Rey Fernando. Joaquín los canta y firma los arreglos
junto a Javier Coble, que aporta una amplia gama instrumental
y los graba en Surikato Music para OpenFolk; sumemos la maestría
de Luis Delgado y de David Mayoral, y el diseño gráfico
de Luis Vincent y tendremos la obra. Añadamos que se
han utilizado clave, flauta, cornetto, viola de teclas, organetto,
fídulas, tar, trompas, timbales, campanas, chalumeau,
tamboril, santur, laúd, bombo y pandero.
Señala
Joaquín Díaz que estos «romances pertenecen
a un género en auge en el siglo XVI, y dan una información
de tipo humano sobre la Reina y su época, que, a veces,
hay que deducir de documentos históricos. El texto
de la elección de esposo introduce elementos inexactos
pero jugosos para acercarse al carácter de Isabel»:
ésta pide a un pintor que retrate «al vivo» a
sus pretendientes y vuelva con los lienzos. Al verlos es cuando
se decide por el que mejor encarna sus aspiraciones: un príncipe
guerrero. La entrada de los lobos en Granada y el augurio
es una muestra del interés de los autores de romances
por acercarse a las formas de cultura tradicional. La música
se ha tomado de muestras populares recogidas por Francisco
de Salinas o compuestas para la ocasión, como la de
la exhortación de Juan del Encina. En general, temas
creados y recreados, ajustados a los estilos romancísticos,
que han tratado de reflejar el gusto y el ambiente de la época.
El historiador Julio Valdeón Baruque comenta la obra
con una expresión de Fernández de Oviedo en
referencia al reinado de los Reyes Católicos: «Aquel
tiempo fue áureo y de justicia»; y sigue: «el
período en el que dirigieron la monarquía hispánica
Isabel y Fernando se caracterizó por los grandes éxitos,
pero a la vez por la aplicación del principio de la
equidad. Isabel, "temida y amada", como canta un
romance», dinámica en su visión política,
fue también una persona interesada por la cultura.
Acertó al elegir como esposo a Fernando, con el que
se casó en Valladolid en 1469. Un jalón de su
reinado fue la conquista de Granada. Otro, el apoyo a Colón
en su búsqueda del nuevo continente.
En este año de 2004 se cumple el quinto centenario
de su muerte en Medina del Campo. Momento idóneo para
la reflexión sobre viejos temas siempre pendientes.
Tiempo extraño, pero oportuno para echar una ojeada
al pasado a ver cómo encaramos el porvenir. Una ojeada
y una «escuchada» de la vida que se cocía en aquel
tiempo, cantada en este bello romancero, cuya iniciativa hay
que agradecer a Joaquín Díaz, ese caballero
que campea por Castilla como si el tiempo se hubiera detenido.
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