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saltar a ninguna
parte
el
poema no tiene cielo
como no tiene fondo ni altura para
saltar a ninguna parte
apenas si soporta el peso del mundo
vaya uno a saber cómo
está al corriente
de todas las novedades
pero
los que valen
parecen puños
en la galaxia equivocada
dice firme en un tráfico de palabras
que no serán absueltas
es capaz de hurgar
en el orificio de la
cabeza
de trotsky
hasta hallar esa flor de tamarisco
que aún respira
suele despreciar la rapidez
y sólo apuesta fuerte
cuando el viento se agota
y se retira
sí
el poema no tiene cielo
pero sus mandíbulas
agitan la morosidad en esta comarca
acaricia la muerte y la vida
con la misma mano
duerme en ese umbral con los ojos abiertos
Primer
Premio "Corona del Poeta",
Eisteddfod del Chubut/2004
verbos
amontonados
hubo
un profeta
o
muchos profetas
sobre
el mundo
su arte
encerraba las imágenes
en el corazón
de
las palabras
descolgaban nubes
hacían montañas
bebían de los mares
todos
los
secretos
dormían en el arcoiris
durante los meses
oscuros
hicieron un tajo
a
los verbos
hasta llenar en la mañana
un
sitio escaso de belleza
Primera Mención
Especial del Jurado,
Eisteddfod del Chubut/2004
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