|
I
La
razón está apunto de salir de mi cabeza
Miles de segundos han latido bajo mis cabellos antes de erizarme
como un puerco espín.
La
vida no sirve mientras tengas que...
mientras seas un mediocre.
mientras persistas en
tus ideologías.
mientras creas en la
libertad.
...
mientras y más mientras.
Sólo
porque llegaste tarde a la última función.
Porque eres triste y medio olvidado de vestidos.
Estoy solo en la avenida Arequipa. Vengan
a visitarme porque hay cierto punto que no quedó claro
entre mis venas:
¿Soy
un ser humano o un animal con facturas por pagar?
Sólo quiero nadar entre siliconas y soñar que
aún tengo cama para dormir porque me toca ser un anciano
de veintitantos años que recibe la mañana en
cuarto menguante.
He caído en desgracia por ser impuro.
No logro reponer mi costura de vida.
Ya no sé qué pasará en cuestión
de segundos porque estoy entregado a esa actitud frenética
que invadió mi cuerpo.
II
Detrás
de mi sonrisa se esconde el mal tiempo de las flores.
Cuestión de arrancar mi coraza y quedar desnudo.
No es pudor lo que me anima. Ni esa extraña sensación
de ser una gota salda entre tus mejillas.
Por
las calles de cualquier parte del mundo encontrarás
a un don nadie como yo.
Y
te hablará directo al rostro. Y te hará sentir
mal. Y te hará huir lejos de las miserias que soy.
Porque
el tiempo de mis flores sonríen hacia el mal de mis
amores.
III
La
peste ha calado en la neurosis de mis amigos. Los
disparos despertaron a mi abuelo que yacía en su tumba.
Ayer le escupí a mi padre por malo nunca dejes que
te insulten.
¿Qué de niño te causa el amor que me
pierde? Que me duele...
Si
mañanas en sueño sabrás quien soy...
Porque sin el brillo de mis ojos no hay quien salve esta apatía.
Mañanas dijo que todo pasaría al salir el sol.
Mañanas dijo quel mundo crece como crece un niño
que duerme tiritando en la plaza San Martín.
Mañanas se fue tranquila a dormir cuando dije que me
iba.
Si mañanas en sueño algún día
dirás que te quise mamá.
IV
Tus
dudas y mis dudas han llegado cogidos de la mano.
Han llegado a lo alto de una torre y se arrojaron al vacío.
Mañanas
dijo que había que empezar de nuevo. Pero
el terremoto ha dejado una humareda panza de burro entre mis
ojos.
Mañanas
no está más en este lugar.
Si
antes fuimos ángeles, jamás llegaremos a tocar
el paraíso de la virginidad.
Nuestras
dudas se han vuelto a enamorar.
V
Hubo
un día en que tu presencia me colmó de repugnancia.
En que todas tus sonrisas eran como más fuego al fuego
en un incendio carcomido por la pobreza.
Uno de esos días,
en que tu aliento es más intenso cuando dices que aun
es posible no morir de amor.
Sólo
un día de esos.
Mañanas
pasará al olvido
Y esos días grises serán más que un simple
dígito en el calendario.
VI
Mañanas
era una jovencita a quien conocí cuando me parió.
Fue la primera en reconocerme:
¡estás
vivo! rebuznó entre sollozos de temor.
Mañanas
dijo que se quedaría conmigo hasta que se haga de noche.
Pero la oscuridad de sus llantos me han llevado a un lugar
inconcluso donde habitan mis miedos...
Por ser hijo de la obscenidad.
Un huérfano de amores que viaja sobre un mismo punto
cardinal.
Siempre
que haya agua existirán lágrimas de cocodrilo.
Los
niños de todo el mundo me agradecerán estas
palabras que salen de mi úlcera.
Para
cuando me haya ido de aquí, comprenderán el
valor de mis angustias.
Enero . 2004 . Lima
|