¿Eldígoras?

Eldígoras, hojas de lengua, literatura y arte, fue creado en febrero de 2001 por Francisco Javier Cubero.

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Eduardo Chillida: Tiempo, espacio y materia

Del 2 de julio al 30 de octubre de 2011

La Fundación-Museo Salvador Victoria presenta la exposición “Eduardo Chillida. Tiempo, espacio y materia”, en colaboración con el Museo Chillida-Leku de Hernani. Es la exposición temporal número 22 del museo de Rubielos y la primera que organiza ya como fundación, después de que su patronato se constituyera formalmente el pasado mes de abril.

Homenaje a la arquitectura IIIPara esta muestra, la primera de Chillida en Teruel, los comisarios de la exposición: Ignacio Chillida y Diego Arribas, han seleccionado un ecléctico conjunto de obras, tanto en los materiales como en las técnicas, fechadas entre 1953 y 2000. Un total de 31 piezas que va a permitir hacernos una idea de la rica trayectoria del escultor donostiarra, a través de casi medio siglo de su producción artística. Unas obras que nos hablan de un Chillida íntimo y desconocido, a través de esculturas, lurrak, collage y obra gráfica.

Con un exquisito respeto a las características y la naturaleza de cada uno de los materiales que emplea, Chillida extrae de ellos todo su potencial plástico. El tosco acabado superficial de sus esculturas incorpora a la pieza los procesos de configuración propios de cada uno de ellos: las marcas del martillo del herrero o del hacha del leñador, añaden un componente musical, latente en la evocación del sonido del batir del martillo sobre el yunque o los golpes secos del hacha sobre la madera. El alabastro es para el escultor un medio de atrapar la luz, mientras que con la piedra y el hormigón se acerca a la arquitectura desde una perspectiva espacialista, íntima y trascendente.

La pasión por la música está presente en una buena parte de su obra, una herencia genética, sin duda: su madre, Carmen Juantegui, fue soprano. Una pasión que se materializó en 1997 en un libro de artista de gran formato, con 12 grabados dedicados al genio de Bach, que los comisarios han querido incorporar a la exposición.

Con frecuencia, Chillida plantea su obra como lugar de encuentro con otros creadores, a los que muestra su admiración y reconoce su influencia: es el caso de los místicos San Agustín o San Juan de la Cruz, o los poetas Jorge Guillén y José Ángel Valente, de quien ilustrará, en 1996, su única obra escrita en gallego: Cántigas de Alen, un poemario que al igual que la obra de Chillida supone un retorno a las raíces, al idioma materno que se aprende de pequeño, un locus construido a base de recuerdos que constituye, no obstante, el refugio que alberga la esencia indeleble de nuestra identidad. Cuatro de estos grabados forman parte de la muestra.

Junto a las obras de los homenajes a Bach y Valente, la Fundación Museo Salvador Victoria expone una selección de siete collages realizados entre 1953 y 1985; seis lurrak fechadas entre 1991 y 1997; una pieza de acero cortén de 1995: “En el límite I” y un soberbio alabastro, con cuyo título Chillida se reconcilia con la disciplina que precedió a su definitiva carrera de escultor: “Homenaje a la arquitectura II”.

La exposición se inaugura el sábado 2 de junio, a las ocho de la tarde, con una mesa redonda a cargo de Luis Chillida Belzunce, director del Museo Chillida-Leku y Diego Arribas, director del Museo Salvador Victoria. Permanecerá abierta hasta el 30 de octubre.

En el límite I

SOBRE EDUARDO CHILLIDA

Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924 – 2002), inicia su carrera de escultor en 1948, después de abandonar los estudios de arquitectura que le llevaron a Madrid en 1943. Tras una breve estancia en París, donde expondrá en el Salón de Otoño junto a otros artistas españoles de la vanguardia informalista, se instala en Hernani definitivamente en 1951, comenzando sus trabajos con el hierro. Su primera obra pública, que dará a conocer su habilidad con este material, son las puertas de la basílica de Aránzazu. En 1958 recibe el Gran Premio Internacional de Escultura de la 29 Bienal de Venecia, lo que le abrirá las puertas del circuito internacional, y el reconocimiento a su original programa escultórico con otros nuevos premios, como el de la Bienal de Kandinsky de 1960, el Kaissering alemán en 1985, el Príncipe de Asturias en 1987 o el Premio Imperial de Japón en 1991. La obra de Chillida ha recorrido prácticamente todos los museos: de Zurich a Berlín, del Carnegie lnstitute al Metropolitan de Nueva York. Grandes retrospectivas se exhibieron en la Hayward Gallery de Londres o en el Martin Gropius-Bau de Berlín. En España las más importantes pudieron verse en el Museo Nacional Reina Sofía de Madrid y el Museo Guggenheim de Bilbao en 1998.
Su obra forma parte de la colección de numerosos museos de Alemania (Mannheim, Berlín, Francfort, Düsseldorf, Münster), Suiza (Basilea, Zurich, Ginebra, Winterthur) o Estados Unidos (Nueva York, Houston, Dallas, Washington D.C., Chicago y Pittsburg).

La obra pública tuvo una gran importancia en su trayectoria artística, tiene más de 40 esculturas repartidas por diferentes lugares del mundo. En 1972 realiza Lugar de Encuentros III, en el Paseo de la Castellana en Madrid, Campo Espacio de Paz para Lund (Suecia), o Elogio de la Arquitectura II en Palma de Mallorca. En 1973 se coloca en Teherán la Estela para Pablo Neruda. En 1976 instala en San Sebastián una de sus obras más emblemáticas: Los Peines del Viento. Durante la década de los 80 instala obras como, Gure Aitaren Etxea en Gernika 1984, La Casa de Goethe en Frankfurt 1986, el Elogio del Agua en Barcelona 1987, De Música en Dallas 1989, etc. En 1990 realiza Elogio del Horizonte en Gijón mirando al mar, a lo desconocido y dos años más tarde la escultura Monumento a la Tolerancia se inaugura en el Muelle de la Sal en Sevilla.

En el año 2000 se inaugura el Museo Chillida-Leku, lugar donde actualmente descansa gran parte de su obra en diálogo continuo con la naturaleza. Eduardo Chillida fallece el 19 de agosto en San Sebastián sin ver concluido su gran sueño, el proyecto Tindaya, una obra pública en el corazón de esta mítica montaña de Fuerteventura.

DIEGO ARRIBAS
Comisario de la exposición

En el telediario de TVE-1 del martes 9 de agosto se ha emitido la siguiente reseña.

Horario de verano
(Del 1 de junio al 30 de septiembre)
De martes a viernes:
Mañanas: de 10 a 14 h.
Tardes: de 17,30 a 20 h.
Sábados y domingos:
De 10 a 14 h.
De 17,30 a 20,30 h.

Horario de invierno
(Del 1 octubre al 31 de mayo)
De martes a viernes:
Mañanas: de 10 a 14 h.
Tardes: de 16,30 a 19 h.
Sábados y domingos:
De 10 a 14 h.
De 16,30 a 19,30 h.

http://www.salvadorvictoria.com/museoIndex.html
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