¿Eldígoras?

Eldígoras, hojas de lengua, literatura y arte, fue creado en febrero de 2001 por Francisco Javier Cubero.

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Tag: Miscelánea

La otra cara de las TIC, la dificultad de darse de baja de ONO o Kafka revisitado

Post Box,  de Hikosaemon

Por Javier Cubero


Vivo en España, eso podría resumirlo todo o tal vez no. La cuestión es que nos parece que vivimos en un país moderno, hablamos de tecnología y nos creemos libres, vemos casi impasibles cómo crece el paro y la crisis se ceba con lo que debería ser irreductible: la educación, la investigación…

Pero están los detalles pequeños, lo cotidiano, un día decides cambiar tu proveedor de servicios de Internet, no es por aburrimiento, es porque te sale caro y la velocidad es lenta. Es cierto que conservas una carta de abril de 2010 en la que un director de mercadotecnia, ¡ay!, perdón, de marketing, te anunciaba que duplicaban tu velocidad de “banda ancha” de 6Mb a 12 Mb, aunque nunca he alcanzado los 9Mb ni de lejos, pero eso qué importa, lo que importa es el anuncio. Como aquél anuncio, también de ONO, que nos prometía ser como japoneses, ¡uf!, con 50 megas para los nuevos clientes mientras los viejos, como yo, seguíamos pagando más del doble por 12 que no eran ni siquiera 9.

Y ahora nos anuncian que pasamos de 12 a 15 reales, ahí está la publicidad, ¿qué debe significar hoy en día “reales”? ¿De qué sirve ser Licenciado en Filología hispánica cuando las palabras se utilizan como trapos ajados?

Y ese día en el que un ciudadano, teóricamente libre, marca el número de ONO, el de atención al cliente, se encuentra con una voz electrónica y cuando pronuncia la palabra “baja” la voz electrónica le dice que espere y empieza una música repetitiva y triste que dura minutos, cuartos de hora, mundos y dignidades maltrechas. Pero entonces, después de una hora y cuarto, te acuerdas de la tecnología y marcas con otro teléfono el mismo número, pero en vez de decir “baja” dices “contratar”. Entonces sí, una voz humana acude a tu encuentro y le cuentas que te quieres ir, pero no, tienes que marcar al número desde el que sigue sonando la música y optas por el “manos libres” y se la haces escuchar a la operadora que, entregada a su labor infame, no se inmuta, pero accede a darte un número de reclamación. Y tú, inocente, sigues queriendo darte de baja, pero no hay nadie que te escuche, ni eso se puede hacer en una tienda de ONO, ni…

Te dicen los amigos que la solución es un burofax que, gracias a la tecnología puedes enviar desde Internet, ya lo he enviado, son casi 25 euros más. Y la llamada, y la hora y media de teléfono, y la tarifa cara, y el acento lejano de la operadora, y los anuncios “reales”… o ¿qué libertad?

P1040104,  de Hikosaemon

Así que me he tomado una tila con el agrimensor.

K. sí me entiende y me muestra el castillo, con ese par de leones junto a las columnas y tantos políticos en su seno, tan incapaces de hacer una ley efectiva como incompetentes ante los mercados y las multinacionales, tan representantes de sí mismos y de nada.

Que ONO me engañe no debe tener demasiada importancia, lo que sucede es que dentro de unos días empieza el curso y no sé cómo hablar de la lengua, de la comunicación, de las TIC o del futuro ante mis alumnos. Sólo me queda Kafka.

Fotografías de Hikosaemon (CC BY 2.0)

Anexo 1: Primeras noticias de ONO


1 de septiembre de 2011, 19.39h.

Creo que empieza el momento de ser menos literario. En el Burofax enviado a ONO, cuya copia certificada ya me llegado, tras solicitar la baja expongo como datos adicionales:

"Hoy 30 de agosto he llamado por teléfono para pedir la cancelación del servicio, he esperado durante una hora y media y no he obtenido respuesta, sólo la música de espera. Antes de colgar he llamado desde otro teléfono “solicitando información” y entonces sí me han atendido, lo que deja bastante claro cómo funciona su número de atención al cliente. He reclamado por la desatención sufrida durante más de una hora dejando oír a la operadora la música de espera que sonaba en el otro teléfono, el número de incidencia asignado para esta reclamación es 252300100. A continuación he solicitado la BAJA en el servicio y se me ha comentado que debía llamar al número al que ya estaba llamando y cuya música de espera se escuchaba, esta incidencia tiene el número 98933705. Finalmente he colgado los dos teléfonos."

He entrado al apartado de clientes del sitio web de ONO y me he encontrado con el aviso del cierre de mi queja 25230100, ver pantalla (pulsando sobre la imagen con el botón derecho del ratón se podrá ampliar):

ONO: Primera pantalla de ¿información?

Cuando intento acceder a "Leer aviso" veo la siguiente pantalla:

ONO: Segunda pantalla de ¿información?

Hago clic sobre "Ver detalles":

ONO: Tercera pantalla de ¿información?

Y después sobre "Reclamación [+]"

ONO: Cuarta pantalla de ¿información?

Aquí se cierra el círculo, ninguna información, el desprecio más absoluto, y del segundo número de incidencia de momento no hay noticias.

Yo sí estoy dispuesto a dar más información y más noticias.

Por cierto, ni me había dado cuenta de que en el lateral derecho de la página aparece publicidad (porque de alguna manera hay que mantener el sitio) de ONO y ahora no sé si dejarla para que se pueda comprobar cómo venden su producto o investigar si hay alguna manera de filtrar a ciertos anunciantes. No sé, en cualquier caso la televisión tiene más audiencia, y allí están los anuncios más que citados en una sucesión continua y lamentablemente efectiva.

Anexo 2: Llamada de ONO


6 de septiembre de 2011.

A las 11.30h me han llamado de ONO. Una mujer amable que me ha preguntado por las causas de mi solicitud de baja en sus servicios y ha intentado presentarme una serie de ofertas, primero la misma velocidad casi a mitad de precio, después los 50 Mb por unos 30€, etc.

Finalmente me ha comentado que la baja sería efectiva en un plazo de 48 horas.

No canto victoria aún, llevo más de una semana y mucho tiempo perdido, un burofax, este artículo que ya han visitado más de diez mil personas, mucha solidaridad que agradezco, veremos qué sucede, lo contaré.