P O R T A D A                 Big Bang    
      Claudio Obregón Clairin   punto de encuentro
  28 fuego - miscelánea     Del Instante   índice de autores
             
         

Para Maria Grazianno.

Aún el tiempo se queda solo en el silencio…
Gerardo Obregón

Entre "el todo" y "la nada" habita el instante, el enigma absoluto, la realidad que percibimos sensorialmente y que al racionalizarla limitamos su existencia. Deteniendo nuestra conciencia en un instante, dejamos de pensar en el pasado y de proyectarnos hacia el futuro, constatamos que el instante nace de "la nada" y que en un instante se disuelve en "el todo"… descubrimos entonces la temeraria sensación de que la eternidad es un "instante presente" pero inasible.

 

Etéreo

Fue en un instante cuando de casi "la nada" nació "el todo" y de las diez dimensiones que configuran nuestro universo, se desenrollaron solamente tres: Profundidad, Altura y Anchura, las otras siete dimensiones siguen enrolladas en sí mismas y las puedes ubicar entre éstas palabras y tus ojos así como entre un sueño y otro pero solamente las consciencias y las partículas subatómicas pueden circular en ellas.

Las observaciones astronómicas y la "radiación de fondo" determinan que "el instante primigenio" (Big Bang) fue un inconmensurable evento energético que tuvo lugar aquí, allá y en todas partes porque el espacio estaba envuelto en sí mismo; en esa misma condición se encontraba la materia y desde entonces ha ido evolucionando y transfigurándose a merced de la fuerza de gravedad para crear las luces del universo que cuando agotan su combustible, se extinguen y de sus explosiones o implosiones se forman nuevas estrellas o abominables hoyos negros que engullen galaxias enteras…

(En nuestros soles es posible concebir al vacío en una sola abstracción pero nuestra capacidad de discernimiento se reconoce muy limitada cuando nos atrevemos a situar y analizar contemporáneamente a toda la materia, la energía oscura y la antimateria que circula en su interior)

…es factible que el tiempo sea una percepción racional y parcial de un "instante presente" formado por infinitas "atmósferas temporales" donde se desarrollan y se reflejan los eventos de nuestro universo, el cual, se encuentra en permanente expansión pero a diferentes velocidades lo que provoca que nuestros eventos nocturnos se encuentren a miles o millones de años luz de las estrellas que recorren nuestra bóveda celeste y, aunque algunas de ellas han dejado de existir, recibimos su luz que viaja a través del inconmensurable vacío porque a la velocidad de la luz "el tiempo se colapsa".

 

El mero, mero…

Según los parámetros del pensamiento moderno que heredamos de los alabados griegos de la antigüedad, entre el movimiento y el espacio, encontramos al tiempo. Pitágoras argumentaba que "el tiempo es como una esfera que engloba todo" y Parménides dijo que "el ser no fue ni será porque el ahora y el todo están unidos", por su parte Plutarco escribió "Yo soy todo aquello que fui, soy y seré" y San Agustín, en el onceavo libro de "La Ciudad de Dios" comenta: "el mundo no ha sido creado en el tiempo, sino junto al tiempo. De hecho, aquello que se hace en el tiempo, se realiza antes o después de cualquier tiempo: antes de cualquier tiempo futuro o después de cualquier tiempo pasado…"

Los Mayas Mesoamericanos sacralizaron al tiempo y en un solo vocablo "K´in" envolvieron al tiempo, al Sol, al dirigente, al día y a lo supremo… El tiempo maya es circular y cíclico, en ese sentido, tal y como lo sugieren Nietzche ("el eterno retorno") y Los Mayas Mesoamericanos, podemos aventurarnos a pensar que "el futuro ya pasó"…

(En los soles de Los Mayas Mesoamericanos la fecha de nacimiento era programada para que los herederos al trono nacieran en un sol predestinado que coincidiera cíclicamente con "las fechas de nacimiento de los dioses mayas").

…Los Mayas Mesoamericanos le dieron al tiempo los atributos de un dios, San Agustín colocó a Dios dentro del tiempo, Nietzche lo expulsó, Einstein dijo que Dios no juega a los dados y Hawking replicó argumentando con sus ecuaciones sobre la entropía gravitacional intrínseca de los hoyos negros que Dios no solamente juega a los dados sino que a veces nos confunde aventándolos donde no podemos verlos.

 

Espejos

El "instante presente" que de "la nada" forma "el todo" se constituye de ritmos, movimientos y ciclos… las actividades y el desplazamiento de nuestros cuerpos así como el ansia que produce la expectativa de un encuentro o el estupor que provoca una voz ingobernable que ignora las valiosas pausas, son eventos que nos permiten percibir que el tiempo transcurre, pasa, regresa se pierde o nos hace falta. Sin embargo, la voz que ya no escuchamos, el reposo de nuestros cuerpos o el atardecer de la semana pasada, son testimonios subjetivos y parciales de los eventos del espacio que ocupamos cada uno de nosotros en el universo y que configuramos en una percepción individualizada que transita en "un tiempo lineal…" es ahí donde la mentalidad occidental se atasca, porque la importancia personal, así como entender los eventos de manera lineal, individualizada y racional, limitan nuestra percepción de aquel misterio seductor que llamamos tiempo.

En el ensueño, "el tiempo se colapsa" y encontramos al futuro enrollado en sí mismo… en el sueño paradoxal somos conciencia y por ello podemos introducirnos en otras dimensiones, percibimos que si es de noche es porque estamos ubicados en contraposición al Sol pero, tanto él como la primera estrella que se formó así como el oscuro final de nuestro universo, configuramos un solo "instante presente"… en el principio, el espacio y la energía estaban ensimismados, "el todo" y "la nada" eran una unidad que de pronto se desenrolló y desde ese instante hasta éste instante, el tiempo que ha pasado ha sido simplemente una percepción humana de la interacción cíclica entre la energía y el espacio.

En el nivel consciente nos vemos tangibles pero en el ensueño sabemos que somos luz en movimiento dentro de un universo energético pletórico de conciencias orgánicas e inorgánicas y que no es el único al que podemos ingresar en éste o en cualquier otro instante.

 

   
             
          Claudio Obregón Clairin Datos sobre el autor   foro de opinión
  PORTADA                       fuego - miscelánea   inicio de la página