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Tiempo
mítico
La
presente muestra fotográfica forma parte de una temática
que vengo desarrollando desde hace más de tres lustros,
la cual consiste en la búsqueda de la identidad y el
patrimonio venezolano en sus aspectos tanto naturales como
culturales.
La
razón que me lleva a ello es la necesidad de documentar
y difundir los mencionados valores, los cuales desde los inicios
de la explotación petrolera en el país, durante
las primeras décadas del siglo XX, se hallan sometidos
a un proceso cada vez más fuerte de sustitución
por patrones culturales estadounidenses, que se nos envían
principalmente a través de los medios de comunicación
de masas y los productos mercantiles, ocasionando en la población
venezolana los muy graves problemas sociales de la alienación
y la transculturización. Situación que por lo
demás no es ajena a un gran número de países
del llamado "Tercer Mundo", generando así
el no menos dañino hecho de la progresiva merma en
el legado cultural de la humanidad.
En
consecuencia, mis fotografías enfrentan esta problemática,
intentando testimoniar de la forma más bella posible
las particularidades naturales y culturales de la venezolanidad;
por medio de ellas procuro hacer mi aporte para revertir la
situación tanto de desconocimiento como de subvaloración
de lo propio que afecta a un cierto número de mis compatriotas.
De allí el nombre de la muestra, pues al presentar
en conjunto lo bien conservado de 5 centurias de historia
y especificidad nacional, al mismo tiempo que desecho lo deteriorado
o ajeno, se crea una idealización, un tiempo mítico
venezolano, sin ubicación en un determinado período
cronológico dentro del lapso mencionado, y debido a
ello falso en cuanto a su existencia real, pero válido
como toda referencia arquetípica.
Por
último, debemos decir que el presente planteamiento
no busca de ninguna manera la exportación impositiva
de las costumbres venezolanas, ya que estamos convencidos
del derecho y del deber que tenemos todos los pueblos del
orbe a mantener con orgullo nuestras particularidades, y en
suma formar el rico patrimonio de la humanidad.
Carmelo
Raydan
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