Sumario 23

 

Marcos
Winocur

 

índice de autores Datos
en el índice
de autores

Una muerte
muy dulce
 

 

A F.J.C.

 

El niño, corriendo por la playa solitaria, tropezó con una botella que, curioso, no tardó en abrir. Fue, como en los cuentos, liberar al genio encerrado desde hacía varios milenios. Pasado el susto, el niño supo que, agradecido, el genio le concedía los clásicos tres deseos. Que no vayan contra la naturaleza de las cosas, le advirtió, dándole un ejemplo: si quieres volverte inmortal, nada puedo, así que no lo pidas, pero, si se trata de una muerte muy dulce, sí, te la puedo conseguir.

El niño retuvo lo de "muy dulce" y permaneció en silencio. La muerte ¿qué cosa es? Me lo contaron pero no me acuerdo. Ya sé, cuando aparece el muñequito, la muerte está muy cerca, la muerte llegó. Un muñequito para mí... Y exclamó: ¡Sí, eso quiero! ¿Qué cosa? Una muerte muy dulce. Concedido. ¿Y el segundo deseo? El niño pensó que de poco y nada le serviría lo "muy dulce" si se acababa enseguida, y exclamó: ¡que me dure para siempre! ¿Qué cosa? La muerte muy dulce. Concedido. ¿Y el tercer deseo? El niño pensó que de poco y nada le serviría lo "muy dulce" si se tardaba en llegar quién sabe cuánto tiempo, y exclamó: ¡que venga ahora mismo! ¿Qué cosa? La muerte muy dulce. Concedido.

Y el genio dio las dos palmadas de rigor, en el acto apareció una soberbia rosca de reyes: a la tercera porción ¡el muñequito! ¡Es... la muerte! Fue la exclamación del niño lleno de alegría y cayó de espaldas sobre las arenas.

El genio miró hacia el otro lado, hacia el mar. Como jugando, hizo que la botella brincara en el aire: mi cárcel durante milenios, hasta que el niño... La botella dio un brusco salto y fue a estrellarse contra las rocas. Para él llamé a la muerte, ésa fue su recompensa, ése fue su ruego. Vaya uno a entender a los humanos. Y el genio levantó vuelo hacia el mar.

 

Marcos Winocur

Inicio
Volver a Fuego
Subir
Volver a Fuego
Inicio