...en
la noche de la materia florecen flores
negras. Ya poseen su terciopelo y
la formula de su perfume.
G. Bachelard,
El agua y los sueños.
Rosa
Invadida
con maleza de mi ensueño
de mi fe
e
inmundicia.
Ella florecía meciéndose justa,
plateada y negra.
Por casualidad la llamaban rosa.
Por casualidad la nombraban
roja.
Aunque para mi era claro su enigma,
la idea furtiva,
-
De la flor metamórfica,
¿Pero será flor?
No
estoy segura.
De su esencia plateada y escarlata
emergía como brillante serpiente
y pudo ser perla barroca,
de forma y color irrepetible
y ser avispa precisa y punzante
fierecilla en la rama, a la vez rama.
Sin embargo permanecía rosa
juega conmigo, existe en mi -o te hiero-
pedía en mi jugando.
-Cuando nadie-. Hacia la nada te hará señas.
Entonces irás.
Y
la sombra de la espina,
no te detendrá.
¡Párate!
cambiemos
nombre.
Llámame flor y
legión
separando el mundo con la verde espina.
En el mundo del ensueño
y
en el mundo
poblado
por Ellos.
Ante sus ojos nada valgo
me creen sin cordura,
pero denme,
denme,
denme
la
orfandad
el llanto por la confusa quimera.
repiten que imaginar es inútil
me ejecutan con su cordialidad pavorosa...
Pero sabrán
que
esta rosa
podría
ser flor
y
galaxia completa
Invadida con maleza de mi ensueño
florecía meciéndose justa
plateada y negra.
Mi fe
e inmundicia.