sumario eom 2001: fragmentos de agua, tierra, aire y fuego

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Érase una vez un hombre que vivía sólo en el bosque, le llamaban el Ermitaño de Huang-Ho, solitaria y ascética su existencia transcurría entre tenues amaneceres amarillos y oscuros crepúsculos violeta. El cazar extrañas y exóticas mariposas era el único placer del que gozaba en sus ratos sombríos de ocio.

Leo Zelada