| e o m . aire . 5 . noviembre 2001 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Poemas
de España |
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Sigue
al que camina tras la herida. Horus
de los dos horizontes, El
cráneo de tu hambre
© Manuel Lozano
Madrid, 14-IX/Granada, 24-IX-2001.
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Manuel Lozano
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Manuel Lozano
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Manuel Lozano
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Manuel Lozano
Madrid, 18/19-IX-2001.
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Manuel Lozano
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Me arrojan a paredes, me sumergen, me sepultan donde nunca he de estar, allí mismo donde irrumpen las crueles dinastías /de fantasmas, el deseo y sus aves de marfil. Éramos el tiempo de la dicha. La luz languidecía entre las arpilleras y los objetos carnívoros y los estibadores. Mi brazo arranca piedras de tu sexo. El tacto diminuto sube por las pieles hasta hacer del amor la grandiosa impostura. ¿Quién, pero quién arroja el saldo de tu desesperante errar por la noche? ¿Por qué no confiesan el asco de volver con un grito sobre las plumas de mi carne, la soledumbre, las babas, el temblor? Serán membranas revelándose ante una cueva de forajidos, tatuados en las cámaras del odio. Hoy se extinguen los silenciadores. Bajo cualquier mutación, entreabierto, se retuerce un latido, desvaría, como la puerta avara en los ojos /de una loca. Está clavado este gesto sobre el pedernal desollado en que colocan tu cadáver. Hazme una señal. Colócame entre los alcatraces para despedazarme de a poco. ¡Mamparas anómalas del hambre, pezones cortados en la guerra! Te recogerían, lo sé, aquellos súbditos con sus sacos de lluvia como al dios de la leyenda, o tal vez como a Lázaro en el alba /del terror. Espumarajos salen de esta boca. Incrústame, coagúlame en el ruinoso zaguán de los exilios. ¿Toda plegaria es un perverso guijarro contra la pasión y la fuga? La vagabunda tiene el cuerpo /de los profanados. ¿Han de envolverla, al fin con las fisuras de mi transparencia? ¿Cómo un quejido entre las risas? Curtida en el sordo ronquido /de la emboscada, invadida por tenues mareas
escupe el veneno hasta nosotros.
© Manuel Lozano
París, 6-X-2001.
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