Hay
días que por un simple dolor de cabeza
me arrepiento de haberte dejado.
Tantas noches sin oír el teléfono,
sin poderte decir lo mal que me encuentro
acaban por hacerme creer que te quería
cuando realmente sólo te necesitaba.
JUNIO
DE 2001
Hoy
soy joven, pero mañana?
Mañana no lo sé.
Siempre a pesar de los años
decimos que fue ayer.
Me
engañas porque me creo sin dudar
todas tus mentiras.
Porque sabes que no pienso averiguarte.
Me engañas porque has dejado de quererme
y
sabes demasiado bien que el amor es ciego.
Desearía
ser un hombre tranquilo.
Poseer la tranquilidad del que no
espera
ni teme nada.
Vivir
peligrosamente protegido.
Ser ignoradamente libre
inexplicablemente
feliz.