Durante
muchos años mantuve un hermético silencio respecto
de la bola de cristal que me había sido entregada por
una persona de quien, lamentablemente, tampoco puedo dar demasiados
detalles en virtud al compromiso que asumí en el momento
en que la recibí. Solo diré algunas cosas, las
básicas, con el único fin de orientar al lector
en el escenario que describiré a continuación.
De todas maneras si usted es, igual que yo, un escéptico
en estas cuestiones de laaa
brujería, por llamarlo
de alguna manera, desde ya le digo que ni se moleste en leer
este texto. ¿Qué sentido tendría creer
en lo que dice una bola de cristal? Porque este texto trata
de eso: de lo que me dijo la bola de cristal. Y mire que soy
escéptico, es decir siempre he mantenido una aséptica
intelectual de todas estassss
cosas, cuestiones, que para
mí son sencillamente una pavada. Pavada, pavada. Así
que como advertencia final, y para no entretenerlo más,
le sugiero que lea otra cosa. Si por el contrario es un creyente
o simplemente tiene dudas respecto de la brujería
No se si llamarlo brujería. No es brujería, podría
ser
adivinación?
Sortilegio?
Alquimia
¿Alquimia?,
o mejor: Predicción. Predicción
se ajusta más. Aunque no termina de definir la situación,
porque queda flotando la pregunta,
la duda respecto de
si será capaz una bola de cristal de predecir algo. La
función de las bolas de cristal no es justamente la predicción,
ya que las predicciones tienen más que ver con,
con lo
que puede pasar. Repito, lo que puede pasar. Y, en particular,
esta bola de cristal no me predijo algo, directamente me dijo
lo que va a pasar. Lo que nos va a pasar a todos. No vaya a
pensar que usted no está incluido. Y bueno, entonces
si alguien o algo sabe lo que le va a pasar es porque es medio
brujo o bruja, y todos sabemos que las brujas no existen. Sin
embargo sí existen las bolas de cristal. Uno puede verlas,
hasta inclusive tocarlas. De hecho estas hipotéticas
brujas deben comprar las bolas en comercios del ramo para poder
encarar su consultorio. ¿Quién iría a consultar
a una bruja sin bola de cristal?. Yo; ni loco.
Uno ya sabe que las brujas que andan por ahí están
disfrazadas. Con solo quitarles su atuendo nos damos cuenta
que debajo puede estar un amigo, un conocido,
un hermano,
la suegra y por que no la propia esposa. Que la mayoría
de las veces ni hace falta que se disfrace para advertirlo
Pero bueno nos estamos yendo del tema y lo que tengo que decirles
es importante. Para que quede claro, porque nos estamos confundiendo:
generalmente las bolas de cristal están en manos de brujas,
pero en este caso la bola la tengo yo, que de bruja no tengo
nada, ni disfraz siquiera. Es sabido que cuando se concurre
a una bruja, es la bruja quien a través de su bola le
adivina el destino. La bola de cristal y entre paréntesis
disculpe que sea reiterativo con esto de la bola de cristal,
pero no se dé que otra manera llamarla, sería
la intermediaria entre la bruja y usted. Es decir: la que sabe
realmente del tema, la que tiene la posta posta, no es la bruja,
es la bola. La bola se lo comunica a la bruja y la bruja a usted.
Admitamos que son mucho más creíbles que la brujas. Si
ya sabemos que no existen: ¿cómo les vamos a creer?
Justamente las brujas saben que la gente sabe que ellas no existen,
por eso recurren a la bola de cristal. No son boludas.
Pero en este caso es al revés, la bola en cuestión
me fue entregada en custodia. Es difícil explicar esto
y a veces las palabras no se ajustan a lo que quiero decir,
no es justamente que me fue entregada en custodia, más
bien diría que me fue heredada. Eso suena mejor: heredada
sería la palabra más exacta. Lo que no significa
que fuera el heredero directo de la bola de cristal, simplemente
la herede por casualidad. Esta persona me la entregó
con algunas explicaciones mínimas acerca de lo que debía
hacer con ella, pero se la podría haber dado a usted
o a cualquier otro, lo que obviamente lo convertiría
en heredero sin que usted lo hubiese imaginado jamás.
Es como si un día lo llaman por teléfono y le
dicen: "Señor "X", lo llamo del estudio
del doctor "X" para informarle que ha recibido una
importante herencia de una tía suya que vivía
en Calmuchita
.". ¿Qué tía se
pregunta usted, qué Calamuchita?, pero bueno lo agarra
y listo. Viene de arriba, que le calienta de qué tía.
Bueno esto fue algo parecido, el tema es que debía tenerla
hasta que se le ocurriera hablar por sí misma sin que
nadie le diga nada, ninguna palabra mágica ni nada por
el estilo. Simplemente un día hablaría y diría
lo que tiene que decir. Que de hecho ya me dijo y es justamente
el motivo de este texto. Se imagina que no estaría contándole
todo esto si no tuviera algo más importante para decirle.
En general no tengo mucho tiempo para perder pero esta introducción
se hace necesaria para ubicarlo en el tema. No puedo a decirle
de golpe: "Una bola de cristal me dijo tal cosa" y
usted se la va a creer así porque sí nomás.
Por eso tuve que hacer esta introducción, para ubicarlo
en la situación por cierto nada común y difícil
de entender. Más que de entender, de creer. Pero ya le
anticipé casi al principio de texto que si usted es de
las personas que no creen en estas cosas directamente no lea
más, ahora bien, si pese a mi advertencia siguió
leyendo por curiosidad y llegó hasta acá, tómese
el trabajo de terminarlo así por lo menos se entera lo
que dijo la bola. "En el medio del río no se cambia
el caballo" dice el dicho popular. Así que anímese
y termínelo, si total queda poco, y a lo mejor quién
le dice le interesa. Pruebe,
no pierde nada.
Me tomo un minuto más y le redondeo el caso:
¿Por
dónde iba
.? Ah, sí
me dieron la bola
de cristal, no puedo decir quién, pero parece que hace,
hacia varias generaciones de personas que se la iban pasando
con la esperanza de que un día debería decir lo
que había aprendido procurando orientar a la gente a
enfrentar el futuro. Y aquí nuevamente otro error conceptual,
no sería "enfrentar" la palabra adecuada, porque
cuando uno "enfrenta" algo es consciente de lo que
tiene adelante. Qué sé yo, por ejemplo uno enfrenta
una tormenta, a un superior, a una mina, un león. Sabe
quienes son, no sabe lo que va a pasar, pero sabe quienes son.
Lo que en realidad nos diría la bola era de que manera
se puede construir el futuro Y como el futuro es incierto, justamente
no se lo puede enfrentar. El futuro no existe, se construye.
Este sería el término adecuado: "construir".
Definitivamente, entonces, la bola nos ayudaría a construir
el futuro
Quedó claro??
El tema es que yo debía colocarla en algún lugar
de la casa que tenga vista al universo, esa fue la orden bien
clarita: "Con vista al universo". Y como justo tengo
una ventana inmensa en el living que da al parque de
la casa y desde allí se ve el cielo, me pareció
prudente ponerla disimulada entre las plantas que Patricia tiene
sobre un viejo baúl que ella misma pintó y que
está lindísimo
¿Patricia?, disculpe
me olvidé de presentarla es mi esposa y ella tiene unas
plantas
Bueno no sólo plantas, no se va a pensar
que me casé con ella sólo por las plantas, tampoco
solamente por lo que usted piensa. Además de tener lo
suyo también tiene lazos de amor, palitos de agua, difenbaquias,
en fin esas plantas que tienen las mujeres vio. Bueno, Patricia
las tiene lindísimas y no se lo digo porque sea mi mujer,
pero las tiene muy grandes y lindas
las plantas. Así
que puse la bola de cristal disimulada entre ellas. Las plantas
chochas y la bola estaba cómoda, por lo menos no se quejaba.
Se llevaban bien.
Los primeros días fueron difíciles, porque todos
estábamos esperando que la bola dijera algo, que hablara;
así que cualquier ruidito raro enseguida lo asociábamos
con la bola. Inclusive, fíjese que Lunita empezó
a dormir debajo de la ventana esperando escucharla decir algo.
No se imagina las veces que nos despertábamos sobresaltados
por sus ladridos. Ella también estaba expectante de que
la bola hablara. Pero nunca dijo nada
Bueno nunca no:
un día habló. Tal y cual me lo había anticipado
el tipo ese. Habló, así como lo escucha. Ya nos
habíamos olvidado de ella, ni bola le dábamos
a la bola. Mire que para no darle bola a una bola
Pero
un día me llamó. Se escuchó bien clarito:
"Ricardo, vení, voy a hablar. Tengo mucho que decirte".
No sabe el susto que no agarramos. Lunita salió corriendo
y se escondió en el parque. Todos nos asustamos, pero
bueno había llegado el día tan esperado. Y para
no entretenerlo más, voy a hacerle escuchar lo que me
dijo la bola. Me tomé el atrevimiento de grabar su mensaje
en un CD, así que en vez de contárselo en este
texto, que ya me parece que lo estoy aburriendo, se lo voy a
hacer escuchar directamente del CD. Escuche, no se pierda nada
Espere que subo el volumen
Ahí esta bien???
Sí !!... Bueno, escuche:
"Un
buen día se empezaron a juntar personas que, hasta ese
momento, nadie hubiese imaginado verlas juntas. Por ejemplo
un poeta encontró a un músico e hicieron una canción,
un jardinero encontró una rosa e hicieron un jardín.
Un señor con una idea encontró a otro con unos
pesos e hicieron una empresa, también una maestra encontró
alguien con deseos de aprender e hicieron una escuela. Una semilla
encontró tierra y un vecino los ayudo a crecer. Un pincel
encontró pintura y alguien decoró esa pared que
durante tantos años estuvo tan fea, quien la ensució
por fin comprendió y también ayudó, la
pared quedó más linda. Un hombre descubrió a la
mujer hicieron el amor y nació una familia y de ella
un compromiso superior. La mediocridad se encontró con
la complacencia y curiosamente de destruyeron juntas. Un pirata
descubrió a un capitán y surgió una nueva
sociedad. Una neurona media perdida encontró un cerebro
para pensar. Una bala, justo antes de llagar a una persona,
frenó de golpe y se largó a llorar. Un cocinero
conoció a un pescador e hicieron un restaurante. Un astronauta
descubrió una estrella y juntos construyeron un universo,
dentro del cual comenzaron a brillar con mucha luz millones
de ideas creativas que de a poco le fueron enseñando
a las grandes fuerzas que gobernaban el universo que otro universo
era posible. La gente comenzó a sonreír porque
una sonrisa encontró millones de labios. Inclusive, y
discúlpeme que me meta otra vez, pero un CD
Un
CD no, el CD que estábamos escuchando hasta hace un rato
se encontró con una música y se pusieron todos
a cantar.
y
así cada uno busco a su cada cual para empezar a construir
un mundo que se comenzó a reconstruir, con paciencia,
ganas, esperanza y despacito, despacito todos se encontraron
con todos
"
Bueno esto fue lo que dijo la bola de cristal. Inmediatamente
después, sin mediar palabra, se fue contenta volando
al universo. La miramos por un rato hasta que ya no la vimos
más