Biografía
del agua
El
es el niño de la mirada de jade.
Tiene la misma edad que mi hijo, danzante bajo los altos pinos.
- Ningún ojo de la necedad
podría abarcar nunca el resplandor de mi ojo
cuando su verde se acerca.
Me da igual.-
Su mamá es la Dama de las Perlas en los cuentos
victorianos.
Ella es paisaje, cuando al mediodía
pasean
lilas, amapolas, sol...
El niño de la mirada de jade se acerca
pedaleando
lento
se acerca
al rincón del prado donde leo.
El también siente resplandor
o turbulento rumor de amatista.
Se acerca tan despacio con su bicicleta
lentamente
que los poemas,
con todas sus palabras sílabas,
brotan o estallan en un nuevo lugar:
pertenecemos
los dos
en este instante
a la vida secretísima de Lo Escrito.
Allí
somos los labios y pronunciamos mirlo, álamo, fulgor, libertad...
Sobre la colina el poema dibuja a un niño en bicicleta
girando alrededor de una mujer que lee poemas.
También están la Dama, su madre, y el pequeño
mago, mi hijo.
Pero los dos sentimos que los dos estamos solos.
Se está creando un recuerdo:
El crecerá,
y en la línea
de Lo Escrito
permanecerá intacta
mi presencia.
El azul invocará en él verso y turbulencia
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