Intuición
(IV)
A
Jorge Rodríguez Hidalgo
¿Tienes tú ojos de carne?
Job
10,4
Son
de carne los ojos que miran desde
el espejo. Veo en ellos huellas del vacío.
Sombras de lo increado. Los restos de
la noche que inmoviliza el verbo.
Presente indicativo de lo no dicho.
La
mirada del espejo encarna el
hastío de una inteligencia mayor;
la ocurrencia de moldear una criatura
a su semejanza y ¿al fin?, insuflarle
vida al barro con un hálito de soledad.
Esos
ojos se abren al desamparo de la
obra imperfecta. La caída. El breve
transcurrir hacia el silencio y el reclamo
de mi yo sujeto al mundo, perdiendo
sus sílabas en el abismo sin respuesta.